Yo sí, como si fuera ayer. ¿Quién nos iba a decir que todo acabaría así? ¿Quién nos iba a decir que pasaríamos a ser dos extraños faltos de cariño, a ser dos personas que se completan mutuamente?
Bueno, las cosas han cambiado, sé que es un poco temprano para decirlo pero siento que me hago mayor. Las cosas son más difíciles. Ya no vale lo típico de "¿Me perdonas? Te juro que nunca, jamás volverá a pasar", no vale lo de "¿Quieres ser mi amigo?" y lo que más duele, ya no vale lo de "Prométeme que me vas a querer para toda la vida" porque, ¿sabes? la edad se llevó con ella la confianza.
Te quiero, te quiero de una manera bestial, pero necesito volver a tener esa sensación de para siempre. Te necesito aquí, conmigo, a mi lado otra vez.
¿Es mucho pedirle a la distancia?
Pero en fin. Supongo que con el tiempo todo se arreglará.
Lo que sí que estoy segura, que de alguna manera u otra, en mi corazón siempre habrá un pequeño hueco para ti (que ahora lo abarca todo) y que sí, felicidades, marcaste a la enana. Derrumbaste a "la muralla inderrumbable".
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