martes

Carta.

Recuerdo que al llegar ni me miraste, fui solo una más de cientos y, sin embargo, fueron tuyos los primeros voleteos. [...] Quiero que no dejes de estrujarme sin que yo te diga nada. Que tus yemas sean lagañas enganchadas a mis vértices. [...] Se me hunde el dolor en el costado, se me nublan los recodos, tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado. [...] Finjo que no sé, y que no has sabido. Finjo que no me gusta estar contigo…Y al perderme entre mis dedos te recuerdo sin esfuerzo

Me moriré de ganas de decirte
que te voy a echar de menos.

Hola. ¿Cómo estás? ¡Ah, no me digas! Fatal, destrozado, hundido y lastimado. Te he dejado K.O ¿verdad? Si es que...soy lo peor, aish.
¿Te has parado a preguntar en cómo me siento yo? ¿Te has parado en preguntar en como me sentí cuando estaba con una persona a la que había querido más que mi vida y de pronto ese sentimiento desaparecer? Sí, es que me lo pasé pipa, en serio, fue un no parar de reír esos meses pero supongo que es más fácil decir que el que realmente está mal eres tú y que la culpa es mía.
Haz un repaso a nuestra relación, ¿quieres? y dime si todo ha sido tan perfecto como para que esto dure, como para que yo no hubiese tenido ninguna excusa para irme.
Los dos sabemos que lo hicimos mal desde el principio, y aún así insistimos cuando segundas partes nunca son buenas. ¿Qué quieres que haga? ¿Que te dé una tercera cuando mi corazón ya ha echado la llave de cerrado?
Lo siento, pero estoy en un momento de "cerrado por reformas", tengo el corazón en proceso, en reconstrucción después del huracán en el que habíamos vivido.
Lo siento, pero es que ahora la que dice que no soy yo. Sabrás vivir sin mí, créeme...

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